¡¡¡7 años!!!

Un asteroide potencialmente peligroso se dirige a la tierra y podría impactar dentro de ¡siete años! Lo acaba de decir Vicente Vallés en las noticias de Antena 3. ¡¡Siete años!! Y después se ha puesto a presentar el informativo, como si a alguien le importara ya un titular. Si solo nos quedan siete años, para que todo termine tal y como empezó: con un gran Big Bang, ¿qué más dará ya nada? ¡¡¡Siete años!!! Miro a mi perra y pienso que, a lo mejor, ella morirá plácidamente y no envuelta en una explosión nuclear. Mi otra perra, que tiene pinta de tener una vida más longeva, puede que se vaya de este mundo con nosotros. Con los que esté.

Acaparan los minutos de la cabecera: políticos presuntamente corruptos; previsiones pesimistas y optimistas; lo de los aranceles de Trump; la novedad de turno que nos tiene cogidos a los españoles por las criadillas gracias a los sanchistas; lo de las manifestaciones absurdas contra la oposición; el beso de la discordia… todo eso y alguna otra cosa más, que se ha vuelto completamente insignificante frente al asteroide que está rumbo a la tierra.

¡¡¡Siete años!!! Siete. Un número cabalístico que, entre otras cosas, representa el ciclo completo de la creación. Siete días, siete cielos, siete planetas. El equilibrio entre lo divino y lo terrenal. 

Lo ha soltado así como si nada. Se prevé que impacte el 22 de diciembre —¡vaya! Otra fecha casi simbólica; no lo digo por la Navidad, sino por la ¡lotería!—, y del ¡2032!, que suma ¡7! O a lo mejor no… la posibilidad, dice Vallés, de que impacte, podría ser baja. Sin embargo, ha añadido el presentador, se ha puesto en marcha el protocolo de ¡¡Seguridad Planetaria!! ¿Perdona? (se ha puesto de moda lo de ‘¿perdona?’, y yo lo detesto, pero aquí me funciona) ¿Estoy en la película No mires arriba de DiCaprio? El YR4, así se llama la roca, mide entre 40 y 90 metros de diámetro, no es muy grande, es un pedrusco, y nos obligaría a ‘desalojar’ —sí, lo he oído bien— a desalojar ¡la mitad del mundo! ¡Eso sí que es una crisis de inmigración! En la imagen del informativo han dividido la tierra en dos, con una línea roja, y no me he enterado cuál de las dos partes es la que habría que desalojar… si la de arriba o la de abajo; supongo que no lo han especificado porque ¡da igual! ¿Cómo piensan desalojar la mitad del planeta? Luego, Vicente Vallés ha mencionado algo sobre la oscuridad, debido al polvo de la explosión, en fin… lo típico después del fin del mundo, que durará ¡unos meses! 

“¡A la mierda todo!”, he gritado (perdón por la expresión) a carcajadas. El mundo se desmorona… (Casablanca) No. El mundo se acaba y yo me troncho. Probablemente más por la forma en la que he sido informada, que por el hecho en sí. ¿O no? Es tan incontrolable que es inasumible para mi cabeza. La idea del fin del mundo no cala. Mejor seguir como si nada. El instinto de supervivencia desvirtúa la amenaza. Es un chiste. No es real. Es de película.

7 años…

Alex

P.D – La imagen es de un fotograma de la película No mires arriba, para mí la mejor en su género de cine del fin del mundo.

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