Siempre que escucho el nombre de Paloma me acuerdo de la paloma de Picasso y paso de largo a Paloma Picasso, pero por costumbre, y porque lo que me interesa es el mensaje de paz, el olivo al pico, el mar eterno, la búsqueda de tierra firme.
Tenemos una paloma en clase de jazz, Paloma, nuestra traedora de buen rollo, es doctora, es bailarina —de las mejores; con estilo, ritmo y elegancia— y tiene sentido del humor, es mi amiga.
Resultó que una vez me pasó que teñía la ropa con el contacto de mi piel, de blanco a azul marino y violeta oscuro. A Paloma le interesó mi extraña anomalía, que me dijo podía ser cromhidrosis, como si mi sudor fuera de acuarela, aunque finalmente cambié la crema de rosa mosqueta por otra y dejé de colorear las sábanas. El otro día, se preocupó por mi alergia primaveral anticipada —este año los alérgicos lo vamos a pasar fatal— y recordaba que lo de mis congestiones nasales es habitual. Paloma lleva la profesión en el alma. Es una bendición bailar al lado suyo sabiendo que te va a cuidar. Pero, lo que realmente me encanta de ella es, como os he dicho, su sentido del humor.
Salimos a cenar y brindé:
—Por los nuevos…
—Te he entendido: ¡por los huevos! (de Mariana). Y me ha parecido un brindis fenomenal… —me dijo riendo.
Lo hubiese sido. Pero brindé por los nuevos comienzos de nuestra amiga. Me apunto brindar por los huevos que le echen a la vida mis amigos de ahora en adelante.
Sin embargo, lo mejor fue cuando Paloma nos habló de su paciente de noventa y cuatro años que había decidido subirse la moral colocándose unas prótesis mamarias, ‘porque un buen escote es importante’, le dijo la mujer a su doctora. ¡Qué maravilla! ¡Qué genio! O puede que esté enamorada. Hay que estar siempre enamorada. Sin duda hay que estar muy enamorada como para meterse en un quirófano a esa edad.
Y nunca dejar de ser coqueta; conclusión a la que llegamos todas. Por eso le pregunté a Paloma, cuando nos explicó lo bien arregladas que iban sus pacientes más veteranas, cómo hacían estas señoras para pintarse la raya del ojo, ya que yo sin espejo de aumento ya no puedo.
—Se la tatúan.
—¡Anda, claro! —caí yo.
No se me había ocurrido. En las cenas de amigas siempre descubres un buen truco. De cara al verano estoy por tatuarme la raya y teñirme las pestañas.
Hay días que no me apetece ni pintarme ni peinarme ni vestirme bien. De hecho, yo hasta que maduré (o sea: empecé a considerarme ‘una madurita’) ni me maquillaba ni me peinaba. Iba con la cara lavada y el pelo estilo Hermione Granger, la de Harry Potter; tengo un poco de Hermione, siempre he sido un poco nerdy. Una mañana me pasé el cepillo por la cabeza y un amigo me preguntó: “¿qué te has hecho en el pelo?” Pero hace no mucho mi hijo Gus gritó: “¡mamá! ¡Qué pelos! Pareces una escritora loca”. Aun así, parece que está de moda, lo llaman ‘melena francesa despeinada’; ya sabéis, es fácil: te lavas la cabeza, te la hidratas bien, te la desenredas con los dedos y ni secador ni nada, te la dejas al viento. Otras veces, en cambio, tengo épocas, situaciones y climatología, me arreglo bien. Me subo a unos tacones, me pongo unos pendientes, me pinto la boca. El pintalabios suele resistir cualquier crisis; es lo último que una mujer deja de comprar. Cuando he estado en un rodaje he procurado llevar al menos los labios pintados, como recuerdo de mi feminidad, ya que el atuendo de rodaje es muy unisex. Una cosa que jamás abandono es llevar perfume. Antes era fiel al mismo, ya no, cambio de marcas, aunque nunca de flores.
La coquetería es una forma de cuidarse, para sentirse sexy, atractiva —visible— estés o no disponible, seas o no accesible. Anima.
Paloma lleva un corte bob, recto, por la barbilla, muy estiloso. Lo mejor de Paloma es su sonrisa; no, es su mirada. Ella se ríe y te arropa con su mirada.
Paloma es ligera, protectora y cartesiana.
Alex
P.D. – ¡Por los huevos! De todas las mujeres que quieren ser vistas y a los noventa y cuatro, sobre todo. La foto la tomé yo. Me gustó el encuadre. Es de un momento justo antes de empezar a bailar cuando te pones las bailarinas. Paloma está off camera, pero está.
Y la banda sonora 👇🏻 Sara Bareilles – Gravity , que me encantó bailar con mis compañeras
¡Gracias por leerme!
He añadido un espacio más abajo 👇🏻 para que me podáis dejar vuestros comentarios y abrir la conversación.

Os leo 💋